Estos secaderos automáticos posibilitan el proceso continuo en el secado de los productos, sin importar las condiciones climáticas del exterior.

Cuentan con un sistema de distribución de aire interno, realizado por alta inducción, con el que se produce un barrido uniforme de aire en todo el producto, desde abajo hacia arriba.

Este procedimiento de distribución de aire, utilizado generalmente para el curado de jamones, salames y embutidos, ha dado mejores resultados en la homogeneidad del producto final.

El microprocesador controla:

  • Humedad y temperatura interna.
  • Caudal y velocidad del aire.
  • Control de mal funcionamiento mediante alarmas.

Funciona solamente con energía eléctrica y su consumo es muy bajo.

  • Capacidad: Este tipo de secadero tiene una capacidad máxima de carga de 400 kg, ideal para pequeños productores o negocios que buscan una solución práctica.
  • Instalación: Su diseño es similar al de una heladera, lo que facilita su uso. No requiere servicio de montaje; simplemente se recibe el equipo y se conecta a la red eléctrica,
    ¡listo para empezar a funcionar!
  • Uso: Perfecto para quienes inician en el mundo de la charcutería o para establecimientos que manejan volúmenes moderados de producción.

Si buscas una solución sencilla y rápida, el secadero comercial es la opción ideal.